¿SON EL WHATSAPP Y EL E-MAIL MEDIOS DE PRUEBA VÁLIDOS?

Hace poco tiempo, en el seno de un procedimiento civil, aporté como prueba documental, unida al escrito de demanda, unos correos electrónicos cruzados entre mi cliente y el contrario. Estos e-mails constituían la única prueba que mi cliente poseía sobre la existencia de la deuda que se reclamaba y que el contrario negaba.

La parte demandada impugnó los citados correos, negando -aunque de forma algo tímida- haber participado en la recepción y envío de los mismos.

Yo únicamente había aportado una copia de los e-mails  que me había facilitado mi cliente y en la que constaba el contenido de los correos, los datos del emisor y destinatario, la fecha y hora de envío y las firmas de los interlocutores. Sin embargo, no había avalado su autenticidad con ninguna pericial.

Era la primera vez que me ocurría algo así. Nunca antes una mercantil me había discutido la autenticidad de unos correos enviados a una dirección de e-mail que, en apariencia, era interna de la compañía y firmados por quien, también en apariencia, era uno de sus empleados.

Al principio dudé sobre cómo debía actuar. Tenía claro que si el demandado negaba la autenticidad del documento, recaía sobre mi representado la carga de demostrar lo contrario. Finalmente opté por proponer una pericial informática como prueba instrumental para probar la autenticidad de los e-mails.

Antes de que dicha prueba fuese acordada por el juez, éste volvió a preguntar al letrado contrario si impugnaba el contenido o también la autenticidad de los correos cruzados. El letrado volvió a reproducir de una forma tímida que su cliente no reconocían haber enviado dichos correos. Nuevamente SSª preguntó si la dirección a la que se enviaba el e-mail pertenecía a la empresa a la cual representaba, a lo que el letrado respondió que sí. Después de otras cuantas preguntas, el juez  advirtió al contrario que de probarse la autenticidad de las comunicaciones aportadas, sería su cliente quien pecharía con los costes del incidente. Finalmente el letrado contrario retiró la alegación de impugnación en cuanto a la autenticidad.

Pues bien, esta situación me llevó a reflexionar sobre el modo en el que las partes generalmente aportamos los correos electrónicos, WhatsApps, SMS y otro tipo de prueba electrónica al procedimiento judicial y cómo podemos conseguir que esa prueba goce de auténtico valor probatorio cuando la misma es impugnada.

Y de aquella reflexión pasé a este post, por medio del cual intento dar respuesta los cinco interrogantes que con mayor frecuencia se plantean en relación a la prueba electrónica.

1. ¿Son el E-mail, WhatsApp, SMS… instrumentos probatorios válidos?

SÍ.

A nadie se le escapa que el burofax y el correo postal están en desuso. En la actualidad gran parte de las comunicaciones entre particulares y, entre estos y empresas, se realizan mediante vías de comunicación mucho más rápidas e incluso instantáneas.

Por ello, es frecuente que los abogados nos encontremos con que las pruebas fundamentales para la defensa de nuestros clientes se encuentran en soporte electrónico.

Y como no podía ser de otra manera, dado que las nuevas formas de comunicarse forman parte de la realidad social del momento, esta prueba sí es admitida por los Tribunales.

La admisión parece lo más adecuado si tenemos en cuenta que el artículo 382 y ss de la L.E.C, admite como medio de prueba, la reproducción ante el tribunal de palabras, imágenes y sonidos captados mediante instrumentos de filmación, grabación y otros semejantes; el  artículo 299 de la L.E.C., establece que cuando pueda obtenerse certeza sobre los hechos a través de cualquier otro medio o previsto expresamente, el Tribunal lo admitirá como prueba y que también L.E.C. preveía en su exposición de motivos la incorporación y utilización de otros instrumentos probatorios al margen de los recogidos en la propia Ley.

No obstante, tal y como veremos, la admisión se hace en muchas ocasiones con cautela, debido al riesgo de manipulación de la prueba

2.¿En qué formato puedo aportar los e-mails, WhatsApp, SMS,… al proceso?

Lo más práctico, fácil y habitual es hacerlo como documental.

La mayoría de procesalistas entienden que para poder considerar como documento un e-mail, WhatsApp, etc. dichos contenidos deben ser aportados al proceso a través de un texto escrito.

En efecto, el artículo 382 de la L.E.C., establece que  al proponer como medio de prueba la reproducción de palabras, imágenes y sonidos, la  parte proponente deberá acompañar, en su caso, transcripción escrita de las palabras contenidas en el soporte de que se trate y que resulten relevantes para el caso.

El artículo 3.5 de  la Ley de la Firma Electrónica, establece que se considerará documento electrónico la información de cualquier naturaleza en forma electrónica, archivada en un soporte electrónico según un formato determinado y susceptible de identificación y tratamiento diferenciado.

En la actualidad, la mayoría de los juzgados admite como prueba documental las impresiones directas y “pantallazos” de los e-mails, textos de WhatsApp, sms, etc.

Por su parte, si nos encontrásemos ante archivos de audio, entiendo que sería de aplicación lo dispuesto en los artículos 382 y siguientes de la L.E.C.

3. ¿Cuál es el valor probatorio de los e-mails, WhatsApps, SMS, etc…?

Si partimos del hecho de que  la información contenida en este medio electrónico tiene la consideración de documento privado, el valor que se le conceda será el que establece la L.E.C para los documentos privados.

Debemos estar a las previsiones de la LEC sobre impugnación de documentos. Si la parte contraria no impugna este documento, el mismo hará prueba plena sobre los hechos a los que se refiere. Sin embargo si se impugna la autenticidad del mismo, la prueba acerca de que el mismo no ha sido manipulado, recaerá sobre la parte que lo aporta.

En todo caso,  el juez valorará esta prueba conforme a las reglas de la sana crítica, poniéndola en relación con el resto de pruebas aportadas y además. Además, también es habitual que el juez tenga en cuenta  la postura procesal de la partes en aquellos casos en los que se impugna esta prueba,  pues no es lo mismo que una de ellas acepte la exhibición y examen de un terminal  por parte del órgano jurisdiccional para probar la autenticidad de lo aportado, que no hacerlo.

4. ¿Qué puedo hacer cuando la parte contraria impugna la autenticidad del documento electrónico aportado?

El Tribunal Supremo advirtió en la Sentencia de fecha 19.05.2015 que había que tener mucho cuidado con este tipo de pruebas, al ser fácilmente manipulables mediante programas informáticos. Por ello, desplazó la carga de probar la autenticidad de la prueba a la parte que se favorecida por la misma.

La L.E.C.  prevé en su artículo 382.2 la posibilidad de que la parte que proponga este medio de prueba pueda aportar los dictámenes y medios de prueba instrumentales que considere convenientes, tendentes a acreditar la autenticidad de la misma.

Estos medios instrumentales aunque se pueden acompañar con la prueba,  no es habitual hacerlo, sino que se espera a ver la posición de la otra parte. Si aquella no impugna el documento electrónico, el medio de prueba instrumental no sería necesario.  Sin embargo, si  la autenticidad de la prueba es puesta en entredicho, la cosa cambia.

5. ¿Cuáles son los  medios instrumentales más habituales para acreditar la autenticidad del documento electrónico?

Los medios de prueba instrumentales más habituales son:

-Pericial informática.

Este medio instrumental podrá aportarse con la propia prueba electrónica, o bien en un momento posterior si la parte contraria impugna su autenticidad.

La finalidad es analizar el contenido almacenado en formato electrónico, determinar que no ha sido objeto de manipulación, identificar el origen de la comunicación, la identidad de los interlocutores y la fecha en qué se produjo.

Esta prueba la puede proponer tanto el que aporta la prueba como la parte contraria, quien si está disconforme, puede aportar prueba pericial informática de parte.

 

– Interrogatorio de las partes y testigos.

Si las partes o algún testigo reconocen el contenido de la prueba electrónica, su autenticidad estaría reforzada.

 

– Incorporación del propio terminal.

También es frecuente que las partes incorporen el terminal para el examen por parte del Tribunal. De hecho, la conducta de no hacerlo es vista como una ocultación.

La veracidad de los contenidos archivados en el documento electrónico puede realizarse mediante el cotejo del otro terminal, aunque casi nunca las partes se muestran dispuestas a hacerlo.

 

– Intervención de fedatario público.

También pueden las partes acudir al Notario o ante el Letrado de la Administración de Justicia para que refleje en el acta correspondiente la fecha y hora del mensaje, el contenido del mismo, números de teléfono, etc.

Obviamente el fedatario público no podrá certificar la autenticidad e integridad del documento electrónico, pero si el contenido íntegro de los mensajes. Es decir, el contenido que se le exhibe.

Como ves la cuestión es muy amplia, muy casuística y en permanente cambio. Por otro lado, tampoco se han fijado los criterios doctrinales para la admisión de la prueba digital, así que no dudes en dejar tu opinión y compartir las experiencias que hayas tenido con la prueba digital en nuestro apartado de comentarios.

¿Has tenido alguna experiencia impugnando la  autenticidad de una prueba digital o has sufrido las consecuencias de que otro la hubiese impugnado?

5 Comentarios. Dejar nuevo

  • Maribel Ruiz
    10 marzo, 2020 9:51 am

    Hola Pilar, me encanta tu página. Mi pregunta es ¿en que momento impugnamos la autenticidad de unos wsaps en un procedimiento penal, en unas diligencias previas? en este caso la denunciante aporta unas conversaciones por wsap con el cliente y ha solicitado su transcripción por parte del Letrado de la Administración? estuvo presente como abogada del denunciado y lo hice constar, que impugnaba la autenticidad de los wsaps, dado que podían estar manipulados, pero el Secretario puso cara extraña y se hizo constar y nada mas.
    Entiendo que podría impugnarse de nuevo en el escrito de defensa’

    Un saludo

    Responder
  • Hola Esther,
    Muchas gracias de nuevo por tus artículos que son fabulosos!!!
    Me surge una duda: ¿deberíamos impugnar (dicha prueba aportada de contrario) en cuanto a su autenticidad o contenido? Nos podrías explicar la diferencia entre ambos términos?
    Un abrazo

    Responder
  • Muy buen articulo.Felicidades!!
    Pero me queda una duda ¿TIENE obligación el juez de considerar la prueba documental? ¿Que ocurre si el Juez ignora prueba documental que muestra lo que dice una parte y no le da la razón en sentencia? ¿Solo cabe apelar??
    Un saludo

    Responder
    • Esther Pérez
      2 marzo, 2018 4:37 pm

      Hola Pilar
      El juez valora la prueba en su conjunto conforme las reglas de la sana crítica. Eso no significa que la documental tenga más peso que el resto de pruebas o tenga que darle prioridad (si es a lo que te refieres). Si a tu juicio no se valoró debidamente esa documental y en base a la misma debiese llegarse a otra conclusión en el fallo podrías apelar alegando error en la valoración de la prueba (salvo mejor criterio).
      Un abrazo

      Responder

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Tienes que aprobar los términos para continuar

Menú